Instrucciones y mantenimiento de Discos

Antes de utilizar un disco de arado para cocinar se lo debe curar, de esta manera se eliminan las impurezas del material, se evita que se pegue la comida y se lo preserva a futuro para evitar que se oxide.

Esta tarea se puede hacer al aire libre con leña o con un quemador o directamente sobre la hornalla de la cocina. Para hacerlo en la cocina debemos quitarle las patas.

Luego pedimos al carnicero amigo una buena cantidad de grasa, un medio kg de grasa esta bien. Puede ser de vaca o de cerdo, es indistinto.

Colocar el disco sobre la hornalla y calentar a fuego medio unos minutos. Retirar del fuego y frotar toda la superficie del disco con un pedazo de grasa.

Llevar de nuevo al fuego y quemar esta grasa hasta que comience a largar humo y la superficie se vaya oscureciendo.

Repetir la operación de frotar grasa e ir moviendo el disco sobre la hornalla hasta que toda la superficie del disco vaya quedando negra.

Este proceso se puede hacer en varias veces y en varios días, no hace falta comenzar y terminar en un día.

Cuando tengamos toda la superficie del disco «quemada» hay que hacer los mismo con los bordes. Se calienta el borde, se le frota grasa y se lo pone sobre el fuego. Vamos girando todo el disco hasta que todo el borde quede negro.

Cuando toda la superficie interior (disco y bordes) queden de un color negro brillante el disco ya está curado.

Al finalizar el curado y luego de cada uso se lo debe lavar con agua caliente con una esponja suave (la parte amarilla) y detergente.

uego llevar a una hornalla con fuego mínimo para eliminar toda la humedad.

Antes de guardar frotar con un poco de grasa o pasar una servilleta de papel con un poco de aceite sobre toda la superficie para evitar el óxido. Y listo, ya tenemos el disco curado y pronto para ser utilizado la próxima vez para tu deleite y de tus invitados.

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